Alexander no sabía qué hacer, había tratado de entrar al reino de las hadas, pero no podía y eso se debía a la reina, que estaba amarrada en su salón. Retenerla no fue sencillo, pero lo habían conseguido debido a la magia de Morgana. Si hubiesen estado en el reino de las hadas, no hubiese funcionado pues ellas, se nutrían de la magia de ellas mismas. Sin embargo, estando en el mundo de los humanos, ellas se debilitaban.
—Debes entregarnos a Blaire.
—Nunca, ella será esposa de nuestro príncipe C