Me perteneces
Capítulo 56
Edan D'angelo
Una vez que estoy nuevamente en casa, voy a la cocina por un vaso de agua, y nada más entrar la gata de mi mujer maulla, en señal de protesta.
—Tu no me digas nada — le digo caminando hacia la nevera de dos puertas, me estoy volviendo loco al estarle hablando a una gata —que ya se la he cagado.— abro la nevera y me sirvo un poco de agua.
Dejo una de las puertas abiertas mientras bebo un poco del agua fría y puedo ver qué está hasta reventar de cada c