Ella gime de dolor cuando le muerde el labio, no muy fuerte como para que sangrara pero si de seguro dejara una marca por unas horas.
Edan la miro con el ceño levemente fruncido, vaya, vaya ¿Ese fue un gemido de placer por el dolor? —si no toleras el dolor di la palabra de seguridad—ella afirmó con la cabeza y él agarro su cabello en un puño y tiro de el hacia atrás con un poco de fuerza haciendo que su cabeza quedará inclinada para así verlo mejor, ella gime nuevamente, y él sonríe de manera