Mundo ficciónIniciar sesiónSentado en la soledad de su editorial a la media noche, Alex contemplaba a la nada mientras el humo de su tabaco invadía la estancia. Era la primera vez en mucho tiempo que iba solo a su edificio y se sentía bien esa soledad. Estiró las piernas cruzadas sobre el escritorio y se echó un poco hacia atrás en su silla giratoria.
Su coleta yacía ahí, alta igual que siempre y los ojos celestes parecían perder todo su brill







