Mundo ficciónIniciar sesiónNo llamó a Alba para decirle que tenía que salir. No llamó a Enzo para que le diera un consejo, porque, además, estaba con Saira. No llamó a nadie, ni siquiera a Alessa.
Cogió sus llaves, prendió el auto y se fue a todo lo que daba. Manejó por alrededor de una hora, hasta el lugar pactado.
Por su mente lo único que pasaba era cómo enfrentar aquello que le había mandado al tel







