El cansancio me inundó por completo, así que me quedé dormida por horas. Y cuando desperté, ya eran las 8 de la noche. Yo misma aún siento pereza de levantarme de la cama, pero sé que tengo que hacerlo. Así que me quito el deportivo que está lleno de sangre, para ponerlo en la ropa sucia, para ponerme un camisón color blanco de tirantes delgados.
Después me doy cuenta que el estómago me duele por el hambre que tengo, así que decido bajar a la cocina, dándome cuenta de que toda mi familia se enc