A la mañana siguiente sabía que todo iba a cambiar. Así que desperté aún con dolor en mi corazón, Jasper y yo habíamos terminado. Siempre creí que cuando alguien me rompiera el corazón, no me dolería. Incluso la treta que me puso Mad, no fue tanto como el dolor que siento ahora. Así que me levanto de mi cama con las rodillas heridas, para poder caminar hacía el tocador. Mi reflejo lo dice todo, tengo ojeras que se pueden notar desde distancia, mientras que mis ojos se ven tan pequeños e hinchad