Ver el beso de Meredith con Jasper fue como una patada en el estómago, que me dejó sin aliento alguno. Así que los brazos del profesor Cameron me cayeron realmente bien en ese momento. Él incluso me llevó a su casa, en donde me invitó un vaso de agua, ya que mis lágrimas no paraban de salir, estaba muy intranquila.
–Toma.–Me dice el joven maestro dándome el vaso de agua, mientras que yo estoy sentada en uno de sus sillones de color azul.–Lamento mucho lo que pasó con tu hermano.–Se disculpa mie