—Porque... porque ¡me siento bien! es solo que estoy fingiendo dolor... ¡asi es!
Me mira , si me hubiera salido una tercera cabeza, incluso me tocó por si acaso.
—¿Qué persona finge dolor? tienes el Incluso el tobillo hinchado.
— Pero estaré bien... en serio —comento y me voy alejando, parezco una viejita renga, perdóneme las viejitas.
Siento la mirada de Leonardo detrás de mí nuca, pero aún así no me giro.
Me siento avergonzada, y llegó detrás de la cocina. Me siento en la primero que veo: en