—Eso lo hace una empresa de limpieza.
—Claro, en cambio yo tengo que trabajar limpiando mesas que nunca serán mías.
Abrí los ojos con sorpresa: dándome cuenta lo que dije.
— Supongo que cada uno tiene un trabajo distinto se encoge de hombros.
Empieza a tomar un aparatito que no entiendo muy bien para que es y lo miro aún más aterrada.
En este día hacía calor. Así que había optado por ponerme un vestido largo, y al parecer era oportuno para esta ocasión.
El chico que más me gustaba en el mundo;