Miguel casi gimió cuando la burbuja feliz en la que había sentido un rato antes explotó, siendo remplazada por un escalofrio de puro terror. Aun asi decidio guardar las apariencias, no podia dejar que Valentino viera cuanto le habia afectado lo que habia leido.
—Valentino ¿hay algo que pueda hacer por ti? — Intento que su voz sonara lo mas natural posible.
— Saben ... ¿Dónde demonios has estado?
Él lo sabía, había sido informado de cada movimiento que
Miguel había hecho. Ahora sólo necesitaba