Capítulo 14: Cuando el rencor habla más alto
El día había pasado sin existir realmente. Nerina no recordaba haber hecho nada de lo que había planeado esa mañana. No llamó a ningún colegio, no revisó correos y no respondió mensajes. El tiempo simplemente se había deslizado frente a ella mientras permanecía sentada en el sofá, observando a sus hijos jugar como si el mundo no pudiera tocarlos. Ellos no tenían ni idea de lo ocurrido esa mañana y mejor que así siguiera siendo.
Calíope estaba sentada