La duda... el miedo en sus ojos
Había caído la tarde. No veía a Sienna desde la mañana en la competencia. Desde que volví al rancho me he mantenido trabajando, pues a fin de cuentas es lo único que me distraía y estaba aceptando que la verdad demasiada atención había puesto en algo que por más que lo intentaba no dejaba de estar. Nunca supe por qué las cosas no eran como se suponían. Tan fácil que me había sido ver a una mujer que me gustara, insinuarle mis intenciones y terminar acostados unas cuantas veces y luego al aburri