CAPÍTULO 91. LA DIRECTORA Y EL EMPLEADO
New York.
Una semana después.
Alison caminó con mucho cuidado, al salir de la ducha, se acercó a su tocador y tomó un chocolate de la cajita que le dejó Mike, en cuanto lo hizo, no pudo dejar de pensar en él y dibujó una enorme sonrisa que le llegó, hasta su mirada.
Retiró la bata y a través de un espejo se quedó observando el gran, gran moretón en su dorso, producto del fuerte impacto que recibió en el accidente. Tomó un par de analgésicos que le indicaron y bebió un poco de agua.
Sacó un pija