CAPÍTULO 27. ¿DÓNDE ESTÁS?
—Escúchame bien, Alexander va camino a la casa—, Hanna advirtió—, está como alma que se lo lleva el diablo, debido a que…
Madison se sobresaltó al escuchar que la puerta de su habitación se azotó con gran fuerza, su cuerpo se estremeció al observar la gélida mirada de Alexander. Sin decir más cortó aquella llamada.
— ¿Por qué entras así? —cuestionó sorprendida.
— ¿Quiero que me digas en la cara desde hace cuanto tiempo te estás revolcando con este hombre? —mostró la imagen que circulaba en red