CAPÍTULO 19. ESTOY BIEN
Los ojos verdes de Alexander se encontraron con los de marrón de Madison, y su respiración se agitó.
—Estoy bien —pronunció un poco aturdido.
—Estás pálido —refirió sin soltarlo.
—Se me debió haber bajado la presión —mencionó.
—Vamos a que te sientes —dijo ella y de inmediato caminó hacia uno de los sillones, ayudándole—. Bebe un poco de agua. —Tomó una jarra de agua y le sirvió un vaso.
Alexander dio un par de sorbos y se recargó en el respaldo del sillón, cerrando sus ojos unos segundos.
—Voy