Nadia llama a las once y cuarenta.
—El señor Al-Rashid quiere presentarte a una inversionista que llega hoy. —Una pausa—. En diez minutos en el área de recepción del piso 38.
—De acuerdo.
Irina cuelga. Mira la pantalla donde tiene abierto el análisis de cargas del bloque norte.
Guarda el archivo.
Desde el área técnica, con el ángulo que da la ventana al pasillo de acceso, Irina ve llegar a la visita antes de que nadie la anuncie.
La conoce antes de ver su cara.
Es la postura. La economía de mov