Octavia
Llegamos a la casa de la manada, Jake corría un poco por detrás de nosotras, realmente le tenía miedo a Lucas.
El patio del lugar era donde se entrenaba. Allí había varios chicos y chicas desde los 15 hasta los 17 años, según me explicaron, al cumplir los 18 pasaban a otro grupo.
El patio de la casa de la manada era amplio y bien cuidado. El suelo estaba cubierto de tierra batida, con algunas áreas de césped verde y suave bajo nuestros pies. El sol de la mañana iluminaba el lugar, crean