Samia, que había faltado a clase durante todo un mes para evitar a Killian, comprendió que no podía huir para siempre. Había conseguido plaza en la asignatura optativa de Historia del Arte y, cojeando y apoyándose en una muleta, se dirigió al aula; era la única asignatura que compartía con Tany.
Minutos antes de que comenzara la clase, Tany entró sin aliento, quejándose de la carrera de ochocientos metros que les había puesto el profesor de educación física. Samia, acostumbrada desde niña a cam