Mundo ficciónIniciar sesiónMarco se incorporó con una rapidez de la que no se hubiera creído capaz en ningún otro momento. Helena estaba enferma… estaba débil…
No, los perros estarían ladrando por otra cosa…
Sin embargo la desesperación lo hizo subir de dos en dos los escalones para llegar a su habitación y empujar la puerta. Todo lo que encontró fue una cama vacía y el corazón le subió a la garganta en







