Mundo ficciónIniciar sesiónEl mundo daba vueltas inusualmente despacio. Estar mareada era una cosa, pero aquel era otro nivel. Ni siquiera era capaz de abrir los ojos, pero había tanta rabia contenida en una de las voces que hablaban, que su cerebro tuvo ese breve segundo de lucidez aunque no fuera completamente capaz de despertar. Quizás era porque estaba preparado para huir de ese mismo tono y esa rabia en la voz de Marco… sin embargo no era el italiano el que hablaba.
—Nadie va a de







