Mundo ficciónIniciar sesiónTengo un ligero minifalda sexy de encaje, medias altas hasta el muslo acompañado de un sostén en encaje del mismo color.
—Ven Caperucita —se saca la verga y trago ansiosa de tenerla en mi boca—quiero tu boca.
Nadie se negaría ante semejante proposición, su polla estaba tan dura como un roble, y en su punta la gota que desencadenaría mí adicción.
Me acerco cuando con su dedo me indica que







