62.
JUDE
Dos putas semanas. Esa es la cantidad de días que han pasado desde que vi a mi esposa por última vez. Dos semanas desde que pude dormir con tranquilidad, desde que trabajé, desde que comí bien. Dos putas semanas sin escuchar su voz, sin ver su rostro, sin sentir su cuerpo.
Catorce días de tener que escuchar a los medios, a mi familia y hasta desconocidos en las redes diciendo que mi esposa se fugó. Nadie cree en la historia del secuestro, nadie, ni siquiera mi propia familia incluso despué