61.
MEGAN
La sangre en mis muñecas corre por mi piel. El líquido caliente es tan espeso que me provoca escalofríos de solo sentir como es que recorre todo el camino hasta mis dedos donde finalmente se derrama a gotas en el suelo.
La verdad es que poco me importa. Quiero salir de aquí, como sea. Ya no me interesa qué tanto me lastime, ni siquiera qué tanto me gaste la garganta gritando por ayuda. Llegué a la conclusión de que la única forma de salir de aquí es por mi propia cuenta.
Nadie vendrá a