40.
MEGAN
Nadie tiene permitido salir de la sala. El sol comienza a salir alumbrándonos con luz natural en la sala de la cocina donde continuamos todos reunidos igual que la noche anterior. Algunos dormidos, otros inconscientes y otros no tanto.
Yo no logré dormir ni siquiera un poco. A pesar de que Jason se apiadó de mí y permitió que me sentara en el sofá más alejado de la familia posible, y de que dejó de apuntar su arma hacia mí de forma constante, no pude cerrar los ojos ni un segundo por ver