39.
JUDE
Tengo los putos nervios a flor de piel en este mismo instante. Megan continúa siendo sostenida por el cuello por el imbécil de Jason, con un arma a solo centímetros de su cabeza, porque de alguna manera el idiota creyó que sería buena idea que ella fuera su rehén. Y la verdad es que me estoy molestando.
—Jude, cálmate—me pide ella, y aunque sus palabras me piden eso, puedo ver en sus ojos que está demasiado nerviosa y no es para menos—. Por favor, siéntate.
Sacudo la cabeza.
—No me voy a s