37.
MEGAN
Quiero matarla.
Jamás pensé que diría algo así sobre mi propia hermana, alguien a quien siempre aprecié y sobre todo amé, llegaría a llenarme tanto el corazón de rabia y dolor.
Escucharla hablar así de un bebé que fue su sobrino, solo por un hombre, por hacerse ilusiones con alguien a quien jamás debió de haber mirado con otros ojos, simplemente me revuelve el estómago. ¿Cómo es que se puede caer tan bajo? Y no tan solo eso, sino ver que mis padres respaldaron cada palabra que salió de su