Estoy buscando algo en mi oficina cuando el teléfono suena. Lo tomo sin mirar quien llama y me arrepiento.
— ¡¿Dónde estás?! —El grito de Lexi casi me deja sordo por lo que separo el móvil de mi oreja—.
—Estoy buscando mi anillo de bodas, pero no le digas a Rita que lo he perdido —rebusco entre mis cosas y no doy con él—.
— ¿Y qué gano yo si ella no se entera? — ¡Hija de... su madre!
—El amor de tu padre.
—Nah, ese ya lo tengo, dame otro incentivo —ruedo los ojos y pongo la llamada en manos lib