Owen
—Cuando las chicas se enteren que he pasado la noche contigo, nos matan —sonrío y beso su frente. Siento la patada de mi hijo y acaricio su panza—.
—Tienen que relajarse, tú eres mi mujer y no iba a dormir solo.
—No dormimos precisamente —ella me mira divertida—. Más bien hemos tenido la noche de bodas antes de la ceremonia —dejo salir una carcajada.
Ambos la noche anterior nos escapamos de todos para relajarnos y estar juntos, ninguno de los dos cree en eso de que no se puede ver a la no