Gina
—Gina, están aquí unos agentes —dice Steve parado en la puerta de mi oficina—.
—Déjalos pasar —el chico asiente y se marcha.
Sonrío porque es muy eficiente, cuando Rebekah me propuso que lo contratara no estaba muy segura porque era muy joven pero me ha demostrado que es responsable. Unos señores entre cuarenta y cincuenta años entran a mi oficina con una cara de póker increíble.
—Buenos días señorita Lewis —dice uno de ellos. —Yo soy el detective Christian Castle y mi compañero Bryant Jam