Volker
Era irónico, ¿verdad? Ver como la amiga de tu hermana, riéndose con otro y como otro disfruta de su presencia, parece surrealista que esté molesto y ahogándome en alcohol por alguien que se coló audazmente en mi cabeza.
Mientras mi hermana y Mario se juraban amor eterno, y él haciéndola su prometida, mi mirada va directa a la de Amelia, que sorprendida por lo que veían todos, me miró, con ese vestido blanco de seda que recorre su piel, su anatomía. Por muy qué hurgué en su mirada, no enc