El viento soplaba con fuerza esa tarde. Valeria miraba desde la ventana del salón mientras pensaba en cómo todo había cambiado en su vida desde el matrimonio. Su mente seguía siendo un caos, atrapada entre los nuevos sentimientos por Nicolás y las exigencias de la familia, buscando un equilibrio que parecía imposible de alcanzar. Pero no era solo su familia quien le recordaba constantemente la naturaleza de su rol en esa relación. La sombra de la familia de Nicolás también.
Fue entonces cuando