Capítulo 32. Son la misma persona.

Esa noche, al terminar la jornada de trabajo en el bar, Samantha se llevó el dinero de la caja a su oficina y apartó una buena cantidad que dejó sobre su escritorio antes de guardar el resto en la caja fuerte.

Jenny entró en ese momento.

—Mi taxi ya está en camino. ¿Necesitas algo más de mí?

—Sí, que le entregues esto al Topo —explicó la mujer y tomó un sobre para cartas donde metió el dinero que había dejado en su mesa.

—¿De verdad vas a pagarle a ese delincuente para que te busque información
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