Amelia
Sabía que mi madre estaba fingiendo desde un principio, pero una parte de mí quería creer que en verdad pretendía mejorar su relación conmigo, olvidando la estupidez de verme casada con Oliver y aceptando que Harper es el hombre que en realidad amo con todo mi ser. Me siento como una tonta una vez más, siempre ha sabido cómo usar las palabras en mi contra.
—Es mejor saber la verdad que vivir engañado toda una vida. Aunque duela — añadió Colin.
—Aunque duela... — musité—. No sé por qué me