Franco
Tengo que poner todo en marcha, el tiempo avanza y no pienso desperdiciarlo.
Sostuve a Camila de la mano para que mi familia la viera, que la reparen bien porque no habrá cercanía entre ellas, dejaré a mi familia por fuera de esto. El día que menos piensen me divorciaré, que no se encariñen con esta muchachita.
—Suélteme, me está sudando la mano —dice ella como siempre sin medir sus palabras.
—Mis padres están aquí, sea más dulce.
—Si quiere dulce, en ese potecito hay azúcar. Ya, deje el