Luego del almuerzo, los pocos arquitectos que se habían atrevido a ir al comedor regresaron a su zona de trabajo con un aire de tensión palpable.
Los murmullos sobre las últimas noticias llenaban el ambiente, como si el mismísimo edificio estuviese escuchando cada palabra.
— ¿Lo han escuchado ya lo han oído? —Esteban gritó casi eufórico una vez que ingresó al piso de los arquitectos provocando que más de una levantar a la cabeza de sus planos. — Pilar, la ex mujer de Daniel, solo acepto ser la