Baltazar ingresó a la compañía TEO&ELY con la tranquilidad que le daba ser uno de los mayores accionistas, sus pasos lo llevaron directamente al sector de las guarderías, donde suponía que estaría su pequeño sobrino Caleb, solo la mención mental del nombre del niño le aceleraba el corazón, deseaba con fuerza que se pareciera a Ares, aunque tenía la firme intención de, como buen tío, enseñarle a disfrutar de la vida, y a no ser tan reservado como su padre.
Al principio había pensado en presentar