Chantal.
Era viernes en la tarde, estaba frente a aquel edificio teniendo una batalla interna donde dar el paso de avance se le hacía complicado. Lo sentía más intimidante que la primera vez que lo visitó. Su imponente estructura le recordaba a lo que se enfrentaría. El aire frío le batía los rizos, a la vez que inhalaba armándose del mismo coraje cuando decidió que no iba a dejar de hacer lo que le gusta por evitar a aquellos que le habían hecho daño.
Abordó el elevador y el tiempo dentro de e