Capítulo 66.
Dixon.
...Sus carnosos labios le besaban con premura. Las finas manos le esculpían el pecho a la vez que lo arrinconaba en una esquina de la enorme cocina de la mansión Derricks. El corazón le latía rápido, más por lo que aquella mujer le provocaba que por la excitación misma. Harper gemía con cada contacto de piel, era un poco ruidosa, y eso a él le encantaba. Adoraba la idea de ser sorprendidos por cualquiera en una situación tan comprometedora. Le daba vida a ese juego que ambos se atrevían a