—que descaro, resulta que una loba, viene hasta la habitación de un Rey, por lo visto no hay un respeto.
—así que es eso— dijo Liam acercándose a ella.
—¿De qué hablas? Sabes que, mejor ve atenderla.
Pero Liam sonríe a sus adentros, y su lobo Federi despierta, aumentando más el deseo incontrolable del Alfa.
La agarra de la cintura, la gira y quedan frente a frente. —¿Y dices que no es por celos?— susurra sobre sus labios.
—ni se te ocurra besarme— espetó.
—demasiado tarde mi luna, contigo no me