Mía está retomando el aire, controlando su temperamento, sabiendo que fue muy dura con Rebeca, pero ella se lo merecía.
—¿Puedo pasar reina, Mía?— pregunta Beta, está cabizbajo
—adelante— Mía alza su mentón y trata de mostrar un temple tranquilo en su rostro
—su orden ya está hecha reina Mía
—Fui muy dura, ¿Cierto?
—no se sienta culpable, debía hacerlo, no es bueno que vivieras con el enemigo cerca. Jamás terminamos de conocer a las personas, siendo sincero no me imaginé que Rebeca tuviera tal