Mundo ficciónIniciar sesiónMarcello se encontraba en la ámplia y hermosa sala con un wisky en las manos, cuando Leandro que iba de camino a la oficina se topó con él.
-¿No es muy temprano para beber?- le preguntó frunciendo el ceño.
-Puede ser- se encogió de hombros- pero cuándo tienes algo que te atormenta, no hay horas, querido hermano, porque la pena no se toma treguas ni te da respiros.
-No sé cómo puedes seguir en esa situación después de tanto tiempo.
-La amo- lo miró fijamente







