ALASKA
Soy yo la que llama Abel para disculparme. Debí marcarle antes pero ayer, definitivamente no era yo. O si, ya no se, lo que si es cierto es que ahora me maldigo por dejarme llevar.
—Perdóname amor por no llamarte antes —me limpio las lágrimas—lamento preocuparte de esta manera.
Intento no sollozar para no llamar su atención y agravar mi situación con el.
—Cielo sabes que te amo mucho, no vuelvas hacerme eso, pase una noche de mierda pensando lo peor.
—Te amo, te amo mucho de acuerdo.
S