ALASKA
Mi menor amiga camina de un lado a otro sin poder creer lo que yo acabo de soltarle. Simplemente dije... Le fui infiel a Abel.
—Pero no entiendo Alaska, tú lo amas, siempre entre lo dos he visto ese amor incondicional y leal.
Si pero las cosas cambiaron desde que lo conoci a el.
—Ese es el problema Mariana, ya no sé si lo amo como antes.
Suelta el aire tomando mi mano y llevándome al sillón para estar más cómodas. No olvida la botella de vino porque esto con agua o en seco no pue