140: Una familia real.
—Señor, ¿dónde dejamos las cosas?
Preguntó Nero.
Víctor se giró para responderle, pero yo ya no presté atención.
Fui directamente hacia Leonardo.
Cuando abrí la puerta trasera del automóvil, una suave brisa me golpeó el rostro. Frente a mí se extendía un enorme jardín lleno de flores y senderos de piedra.
Por un instante me quedé inmóvil.
Los recuerdos llegaron sin pedir permiso.
Los rosales.
Lorena.
La caída.
El dolor de las espinas.
Sacudí la cabeza para alejar esos pens