127........ Demasiado cerca.
Llegamos a un largo pasillo iluminado únicamente por las lámparas de pared.
La mansión estaba completamente en silencio.
A esas horas de la madrugada parecía otro lugar.
Sin escoltas caminando.
Sin médicos entrando y saliendo.
Sin discusiones.
Solo el sonido lejano del viento golpeando los ventanales.
Al final del corredor había una amplia terraza.
Las puertas de cristal estaban abiertas.
La noche era fría.
Salí primero.
Mis manos se apoyaron sobre el barandal de hierro negro mientra