Gabriela volvió en sí cuando el agua bendita se desparramo encima de ella quemándole toda la piel. Soltó un lamento fuerte y empezó a volar serpenteando para poder evitar las bombas con agua bendita que le estaban lanzando.
El dolor era terrible, pero su piel ya empezaba regenerarse otra vez. Se acordó del espiral que había hecho Bael con sus alas cuando perdió el control y luchó contra Gabriela y Estefan. Imitó a su hermano y concentró toda su fuerza en sus alas para formar una oleada de aire