—¡Suéltame ahora! —exclamó Joon al borde de las lágrimas—, voy a matarlo.
—Deja de ser tan dramático —le dijo Daeho cargando a su hermano—, lo hizo por tu bien y nos hizo prometer no soltarte hasta que estuviéramos en el submarino.
—Es un mentiroso —dijo Joon frustrado—, un vil mentiroso, debí sospechar cuando me dio ese chocolate, sabía algo raro.
—¿Tu no hubieras hecho lo mismo en su lugar? —dijo Gabriela—. Esto no es una de sus tontas misiones, está en batalla ahora y no podía arriesgarse co