—¡No voy a dejar mi casa!
—Abuelo por favor —rogó la joven—. Nos van a atacar.
—He estado en una guerra y he sobrevivido 2 invasiones —gruñó el anciano—. Y jamás llegó hasta aquí, hubiera estado más cómodo si me quedaba en casa en ese entonces.
—¡Abuelo esto es diferente!
—¿Va a ver vampiros raros y deformes? —el anciano se cruzó de brazos—. ¿O alguna manada extranjera?, el rey se encargará como siempre, no te preocupes, apuesto que para mañana todo habrá terminado.
Bael aterrizó al ver que dos