94. Sexting
Llevaba cuatro horas fuera cuando finalmente admití que algo no me cuadraba en el apartamento.
No era una sensación extraña, como si algo estuviera roto o faltara. Era una sensación de cambio de frecuencia: todo estaba exactamente donde siempre había estado, y sin embargo, todo el espacio se sentía ligeramente diferente, como una canción que suena desafinada. Las mismas notas. Una sensación completamente distinta.
Me quedé en la cocina, me bebí el último sorbo de café que ella no había terminad